“Para vivir y entender, hay que leer; para vivir y existir hay que escribir” (FE)
  • Ingeniero Ambiental de Gerencia de Operaciones
  • Vive en La Paz
  • De Hamburgo
  • Estudió Lic. En Gestión Ambiental de Universidad Tecnológica Boliviana (UTB)
    Clase MCs. Desarrollo Sostenible
  • Investigador
  • 19/10/1982
  • Seguid@ por 45 colegas
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  • BÚSQUEDA EN REVISTAS CIENTÍFICAS SOBRE EL USO Y CONSUMO DEL DIÓXIDO DE CLORO.

    Recientemente en la clorósfera circula una supuesta lista de estudios científicos que avalan el uso dióxido de cloro y su consumo para curar enfermedades. Se puede ver ese listado aquí: https://bit.ly/clorosferalistado
    Los cultores del dióxido de cloro (o cloreutas, de aquí en adelante) copian y pegan este link o los links sacados de allí para intentar convencer a los incautos de que “está probado científicamente” que tomar cloro cura enfermedades.

    Pues, spoiler alert: resulta que no. Ninguno de esos estudios hablan de consumir dióxido de cloro para curar ninguna enfermedad. Y las descripciones puestas por el autor del documento ponen cosas que no dicen el artículo, y muchas veces hasta dicen lo contrario. Uno se pregunta si es porque no sabe inglés, o porque no tiene comprensión de textos, o porque quiere darle más fuerza a la estafa.
    Sólo hay un dato interesante, que es el estudio de las abejas, y lo analizamos abajo.

    Separando la paja del trigo

    Al momento de hacer este análisis hay 83 links o “estudios”, de los cuales:
    - 17 no son estudios: hay desde patentes (simples actos administrativos de registrar algo sin comprobación científica), minutas de reunión, artículos editoriales (es decir, de opinión), artículos de alguna revista, reportes de agencias, regulaciones de otras agencias, una monografía escrita por Kalcker, etc, etc, etc. El colmo es una que es un folleto de ventas de una empresa que produce máquinas de hacer dióxido de cloro.
    - 22 están repetidos: hay algunos estudios que están puestos dos veces (uno en su link original, otro en un link a una copia en el sitio de kalcker), e incluso hay dos que están repetidos TRES veces.

    Por lo tanto, sacando esos 49 apócrifos de la lista, quedarían 44 estudios científicos reales.
    ¿Avalarán el uso de dióxido de cloro para curar enfermedades?

    Leyendo los dichosos 44 estudios

    Oh, sí. Me tomé el trabajo de leer y revisar uno por uno los 44 estudios restantes. Pueden ver el título y el comentario a cada uno en este excel online: https://bit.ly/exceldebunkingcloro

    ¿Qué encontré?

    - 9 son sobre uso externo, es decir usar una solución de dióxido de cloro para desinfectar cosas (es decir, como la lavandina, el alcohol o cualquier otro desinfectante externo
    - 6 son sobre uso externo en forma gaseosa, es decir usar el gas del dióxido de cloro para desinfectar habitaciones de hospitales, instrumentos, rincones difíciles, y hasta para la desinfección de arándanos. Uno de ellos, únicamente, muestra que a muy bajas dosis en el aire es bueno para prevenir el contagio de gripe (ya que mata a los virus que flotan en las gotículas).
    - 3 son sobre su uso como enjuague bucal. Si, es interesante saber que uno se puede enjuagar la boca y será efectivo. Pero no dice nada de tomarlo.
    - 6 son estudios no relacionados, es decir no hablan del dióxido de cloro siquiera. Uno de ellos es sobre una droga llamada W10 (Tetraclorodecaóxido), y los otros 5 sobre el estrés oxidativo generado a través del ejercicio y sus beneficios
    - 7 son sobre potabilización del agua, lo cual ya sabemos que es efectivo (como la lavandina), y por supuesto que en muy bajas dosis, menores a 1ppm. Son la base de su uso real y legítimo como desinfectante
    - 1 es sobre tratamiento de aguas fecales. No hace falta decir que esto no apoya en nada tomárselo.
    - 1 es para su uso en procesos industriales, tomando en cuenta que su acción principal es romper proteínas, inactiva a los virus y estos virus inactivados se pueden usar para generar vacunas o sensibilizaciones, etc.
    - 1 es para su uso como desinfectante en transfusiones de glóbulos rojos. En ese estudio se analiza el efecto de distintos desinfectantes, entre los que se encuentran el dióxido de cloro, pero debe tomarse en cuenta que sólo se analizaron los glóbulos rojos, y que por lo tanto no se midieron otros parámetros y componentes de la sangre
    - 9 son sobre dosis de seguridad: en ellos se experimenta con diversos animales (ratones, monos, etc) y también personas para intentar encontrar dosis no dañinas. En humanos se probó con seguridad por períodos cortos hasta 24ppm. y por 12 semanas dosis de 5ppm, y no causaron daños. Pero recordemos que estos son números bajos para las dosis que suelen consumir los cloreutas. La mayoría coincide en que en dosis mayores (a partir de 100ppm) se encuenrtan efectos adversos: un marcado descenso del glutatión (indicando estrés oxidativo), disminución de la hormona tiroxina (aparentemente por un mecanismo de competencia), anemia hemolítica leve, defectos en los glóbulos rojos, disminución de la síntesis de ADN en los intestinos, y espermatogenia reducida (es decir, se generan menos espermatozoides).

    Bueno, hasta ahí vamos 43 de los 44 estudios. Ninguno de ellos anima al consumo de cloro, a lo sumo se establecen dosis de seguridad (y se descubren efectos secundarios negativos), y hay CERO estudios que indiquen que sirva para el tratamiento de ninguna enfermedad tomándolo.

    ¿Y el estudio que falta? ¿Qué es el estudio 44?

    El estudio 44: las abejas longevas

    Bueno, ese es el único estudio que reporta algo positivo: en 1972 se hizo un experimento con abejas. Se las separó en 6 grupos, uno se dejó para control, y a los otros se les mezcló en la sucrosa que comían 1ppm, 10ppm, 100ppm, 1.000ppm, y 10.000ppm de dióxido de cloro.
    Si bien las que recibieron 1.000ppm y 10.000ppm murieron enseguida, el grupo control y el de 1ppm vivieron mas o menos lo mismo, pero los grupos de 10ppm y 100ppm vivieron más que los otros.
    Se puede leer aquí: https://andreaskalcker.com/wp-content/uploads/2016/04/Honey-Bee-Clo2-Lackett-Oxodene.pdf

    ¿Qué quiere decir esto? ¿Que tomar dióxido de cloro alarga la vida?
    No. Quiere decir que las abejas a las que les mezclaron dióxido de cloro en su comida tuvieron una vida más larga en promedio. ¿Por qué? Las razones pueden ser muchas. Puede ser, por ejemplo, que la alteración del sabor les haya hecho comer menos (y en las tablas de números se ve que comen menos) y se sabe que mantener una dieta hipocalórica alarga la vida, puede ser que haya alguna bacteria o virus en la sucrosa que se vea inactivada por la desinfeccion del cloro, puede ser que tengan una variación en la flora intestinal de la abeja a causa del cloro, o muchos factores más. No es extrapolable a los humanos directamente (anqué sí es un buen punto para profundizar los estudios).

    Nota especial: los ecuatorianos y su “estudio”

    Hay un item de los descartados como “no es un estudio”, que es el “estudio” de la Asociación Ecuatoriana de Médicos Expertos en Medicina Integrativa.

    Eso no es un estudio científico, ni siquiera se le acerca. Es un grupo de médicos entusiastas por el uso del dióxido de cloro, que se lo dan a pacientes y que luego toman nota de los síntomas de los pacientes en encuestas. Afirman que pocos días después (unos 4 días) los síntomas “disminuyeron”

    El error gravísimo de metodología es clarísimo, incluso siendo lego.
    Primero que nada, no hay grupo de control. No se sabe qué le pasa a pacientes similares luego de 4 días.
    Segundo: no hay grupo placebo. No se puede descartar entonces que ese “disminuir síntomas” no sea efecto placebo.
    Tercero: no hay doble ciego. Los mismos doctores que esperan “demostrar” que el dióxido de cloro “cura” el covid, son los encargados de anotar las planillas de sus pacientes tratados. Sabemos cómo se puede “guiar” un interrogatorio y lo natural que es responder queriendo agradar al entrevistador. Así que es posible que muchos cuadritos de la planilla de síntomas hayan sido anotados por un médico deseoso que eso funcione.
    Para que los datos fueran válidos la encuesta de síntomas tendría que hacerla alguien que no está enterado quién no recibió tratamiento, quién recibió el placebo y quién el dióxido de cloro
    Cuarto: no hay triple ciego. Esto sería que el estadístico que analice los datos tampoco sepa qué grupo recibió qué tratamiento, para no intentar “amasar” los números para que dé lo que esperan que dé.
    Y por último, pero no menos importante, este “estudio” ni siquiera fue analizado por un comité de bioética.
    O sea: no sirve. Es tan chapucero que demuestra claramente que no es lo mismo ser un médico (en la versión más básica, alguien que aplica tratamientos y protocolos en base a diagnósticos) que un investigador (que sabe cómo diseñar un experimento válido, evitar sesgos, etc, etc). Son campos totalmente diferentes.

    Resumiendo:

    De los 83 estudios que los cloreutas copian y pegan, 39 no son estudios, 34 son no relacionados a consumirlo, y sólo 9 son de determinación de dosis seguras (con descripciones de efectos secundarios y destructivos).
    Sólo hay uno, en abejas, que determinó que una dosis de entre 10 y 100ppm en su comida alargó la vida de las obreras, sin determinar la causa.
    Hay 0 (CERO) ¡CERO! estudios que apoyen que consumirlo cure ninguna enfermedad.

    Ing. Freddy I. Espejo.
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    Estudios científicos sobre el Uso exitoso del Dióxido de Cloro en
    BÚSQUEDA EN REVISTAS CIENTÍFICAS SOBRE EL USO Y CONSUMO DEL DIÓXIDO DE CLORO. Recientemente en la clorósfera circula una supuesta lista de estudios científicos que avalan el uso dióxido de cloro y su consumo para curar enfermedades. Se puede ver ese listado aquí: https://bit.ly/clorosferalistado Los cultores del dióxido de cloro (o cloreutas, de aquí en adelante) copian y pegan este link o los links sacados de allí para intentar convencer a los incautos de que “está probado científicamente” que tomar cloro cura enfermedades. Pues, spoiler alert: resulta que no. Ninguno de esos estudios hablan de consumir dióxido de cloro para curar ninguna enfermedad. Y las descripciones puestas por el autor del documento ponen cosas que no dicen el artículo, y muchas veces hasta dicen lo contrario. Uno se pregunta si es porque no sabe inglés, o porque no tiene comprensión de textos, o porque quiere darle más fuerza a la estafa. Sólo hay un dato interesante, que es el estudio de las abejas, y lo analizamos abajo. Separando la paja del trigo Al momento de hacer este análisis hay 83 links o “estudios”, de los cuales: - 17 no son estudios: hay desde patentes (simples actos administrativos de registrar algo sin comprobación científica), minutas de reunión, artículos editoriales (es decir, de opinión), artículos de alguna revista, reportes de agencias, regulaciones de otras agencias, una monografía escrita por Kalcker, etc, etc, etc. El colmo es una que es un folleto de ventas de una empresa que produce máquinas de hacer dióxido de cloro. - 22 están repetidos: hay algunos estudios que están puestos dos veces (uno en su link original, otro en un link a una copia en el sitio de kalcker), e incluso hay dos que están repetidos TRES veces. Por lo tanto, sacando esos 49 apócrifos de la lista, quedarían 44 estudios científicos reales. ¿Avalarán el uso de dióxido de cloro para curar enfermedades? Leyendo los dichosos 44 estudios Oh, sí. Me tomé el trabajo de leer y revisar uno por uno los 44 estudios restantes. Pueden ver el título y el comentario a cada uno en este excel online: https://bit.ly/exceldebunkingcloro ¿Qué encontré? - 9 son sobre uso externo, es decir usar una solución de dióxido de cloro para desinfectar cosas (es decir, como la lavandina, el alcohol o cualquier otro desinfectante externo - 6 son sobre uso externo en forma gaseosa, es decir usar el gas del dióxido de cloro para desinfectar habitaciones de hospitales, instrumentos, rincones difíciles, y hasta para la desinfección de arándanos. Uno de ellos, únicamente, muestra que a muy bajas dosis en el aire es bueno para prevenir el contagio de gripe (ya que mata a los virus que flotan en las gotículas). - 3 son sobre su uso como enjuague bucal. Si, es interesante saber que uno se puede enjuagar la boca y será efectivo. Pero no dice nada de tomarlo. - 6 son estudios no relacionados, es decir no hablan del dióxido de cloro siquiera. Uno de ellos es sobre una droga llamada W10 (Tetraclorodecaóxido), y los otros 5 sobre el estrés oxidativo generado a través del ejercicio y sus beneficios - 7 son sobre potabilización del agua, lo cual ya sabemos que es efectivo (como la lavandina), y por supuesto que en muy bajas dosis, menores a 1ppm. Son la base de su uso real y legítimo como desinfectante - 1 es sobre tratamiento de aguas fecales. No hace falta decir que esto no apoya en nada tomárselo. - 1 es para su uso en procesos industriales, tomando en cuenta que su acción principal es romper proteínas, inactiva a los virus y estos virus inactivados se pueden usar para generar vacunas o sensibilizaciones, etc. - 1 es para su uso como desinfectante en transfusiones de glóbulos rojos. En ese estudio se analiza el efecto de distintos desinfectantes, entre los que se encuentran el dióxido de cloro, pero debe tomarse en cuenta que sólo se analizaron los glóbulos rojos, y que por lo tanto no se midieron otros parámetros y componentes de la sangre - 9 son sobre dosis de seguridad: en ellos se experimenta con diversos animales (ratones, monos, etc) y también personas para intentar encontrar dosis no dañinas. En humanos se probó con seguridad por períodos cortos hasta 24ppm. y por 12 semanas dosis de 5ppm, y no causaron daños. Pero recordemos que estos son números bajos para las dosis que suelen consumir los cloreutas. La mayoría coincide en que en dosis mayores (a partir de 100ppm) se encuenrtan efectos adversos: un marcado descenso del glutatión (indicando estrés oxidativo), disminución de la hormona tiroxina (aparentemente por un mecanismo de competencia), anemia hemolítica leve, defectos en los glóbulos rojos, disminución de la síntesis de ADN en los intestinos, y espermatogenia reducida (es decir, se generan menos espermatozoides). Bueno, hasta ahí vamos 43 de los 44 estudios. Ninguno de ellos anima al consumo de cloro, a lo sumo se establecen dosis de seguridad (y se descubren efectos secundarios negativos), y hay CERO estudios que indiquen que sirva para el tratamiento de ninguna enfermedad tomándolo. ¿Y el estudio que falta? ¿Qué es el estudio 44? El estudio 44: las abejas longevas Bueno, ese es el único estudio que reporta algo positivo: en 1972 se hizo un experimento con abejas. Se las separó en 6 grupos, uno se dejó para control, y a los otros se les mezcló en la sucrosa que comían 1ppm, 10ppm, 100ppm, 1.000ppm, y 10.000ppm de dióxido de cloro. Si bien las que recibieron 1.000ppm y 10.000ppm murieron enseguida, el grupo control y el de 1ppm vivieron mas o menos lo mismo, pero los grupos de 10ppm y 100ppm vivieron más que los otros. Se puede leer aquí: https://andreaskalcker.com/wp-content/uploads/2016/04/Honey-Bee-Clo2-Lackett-Oxodene.pdf ¿Qué quiere decir esto? ¿Que tomar dióxido de cloro alarga la vida? No. Quiere decir que las abejas a las que les mezclaron dióxido de cloro en su comida tuvieron una vida más larga en promedio. ¿Por qué? Las razones pueden ser muchas. Puede ser, por ejemplo, que la alteración del sabor les haya hecho comer menos (y en las tablas de números se ve que comen menos) y se sabe que mantener una dieta hipocalórica alarga la vida, puede ser que haya alguna bacteria o virus en la sucrosa que se vea inactivada por la desinfeccion del cloro, puede ser que tengan una variación en la flora intestinal de la abeja a causa del cloro, o muchos factores más. No es extrapolable a los humanos directamente (anqué sí es un buen punto para profundizar los estudios). Nota especial: los ecuatorianos y su “estudio” Hay un item de los descartados como “no es un estudio”, que es el “estudio” de la Asociación Ecuatoriana de Médicos Expertos en Medicina Integrativa. Eso no es un estudio científico, ni siquiera se le acerca. Es un grupo de médicos entusiastas por el uso del dióxido de cloro, que se lo dan a pacientes y que luego toman nota de los síntomas de los pacientes en encuestas. Afirman que pocos días después (unos 4 días) los síntomas “disminuyeron” El error gravísimo de metodología es clarísimo, incluso siendo lego. Primero que nada, no hay grupo de control. No se sabe qué le pasa a pacientes similares luego de 4 días. Segundo: no hay grupo placebo. No se puede descartar entonces que ese “disminuir síntomas” no sea efecto placebo. Tercero: no hay doble ciego. Los mismos doctores que esperan “demostrar” que el dióxido de cloro “cura” el covid, son los encargados de anotar las planillas de sus pacientes tratados. Sabemos cómo se puede “guiar” un interrogatorio y lo natural que es responder queriendo agradar al entrevistador. Así que es posible que muchos cuadritos de la planilla de síntomas hayan sido anotados por un médico deseoso que eso funcione. Para que los datos fueran válidos la encuesta de síntomas tendría que hacerla alguien que no está enterado quién no recibió tratamiento, quién recibió el placebo y quién el dióxido de cloro Cuarto: no hay triple ciego. Esto sería que el estadístico que analice los datos tampoco sepa qué grupo recibió qué tratamiento, para no intentar “amasar” los números para que dé lo que esperan que dé. Y por último, pero no menos importante, este “estudio” ni siquiera fue analizado por un comité de bioética. O sea: no sirve. Es tan chapucero que demuestra claramente que no es lo mismo ser un médico (en la versión más básica, alguien que aplica tratamientos y protocolos en base a diagnósticos) que un investigador (que sabe cómo diseñar un experimento válido, evitar sesgos, etc, etc). Son campos totalmente diferentes. Resumiendo: De los 83 estudios que los cloreutas copian y pegan, 39 no son estudios, 34 son no relacionados a consumirlo, y sólo 9 son de determinación de dosis seguras (con descripciones de efectos secundarios y destructivos). Sólo hay uno, en abejas, que determinó que una dosis de entre 10 y 100ppm en su comida alargó la vida de las obreras, sin determinar la causa. Hay 0 (CERO) ¡CERO! estudios que apoyen que consumirlo cure ninguna enfermedad. Ing. Freddy I. Espejo. XMA Header Image Estudios científicos sobre el Uso exitoso del Dióxido de Cloro en
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